La escuela como espacio de utopía
Rafael Mondragón
Hacia la salud como flujo
"al leer a los maestros invitados a reunirse en ese espacio preparado por el autor, es claro que una respuesta emocional es lo más apropiado... La escuela que imaginaban los anarquistas promueve los espacios donde los afectos se cultivan y se protegen de acuerdo con un férreo sentido de responsabilidad, para con uno mismo y para con los demás. Porque los maestros observaban, conversaban y aprendían de sus alumnos hasta que empezaron a imaginar infancias dignas y valiosas tanto en su presente como en su futuro....
Desde que se publicó, La escuela como espacio de utopía no ha parado de circular —ora de formas más directas, ora más indirectas—, pero siempre lo he visto acompañado de palabras llenas de esperanza; ha pasado de lector a lector cargado de generosidad y del pensamiento de lo que el otro puede necesitar."
Áurea Xaydé Esquivel Flores
